Viajando muy lejos cerca de casa.



Qué grande es el pequeño universo que me rodea. 

Para mí está en la forma de mirar con asombro todo lo que te rodea. 

Gracias al carnet de compositor puedo entrar en infinidad de lugares muy cerca de donde vivo...bueno, al carnet de la buena educación en el fondo...pero es todo cierto! Voy en busca de motivos musicales  entre campos, ruinas, paredes, iglesias, hogares de personas que me abren la puerta, fincas, castillos, parques, historias...en fin! Me acerco a la persona y le digo: "buenas tardes, cómo estás? Verás, soy compositor y estoy buscando inspiraciones e ideas musicales para plasmarlas en música, me permite entrar en su finca y pasar un par de horas paseando por este maravilloso lugar lleno de historias?"

Así que me encuentro viajes fascinantes muy cerquita de casa. Imbuido en la historia en busca de pistas invisibles de cómo llevar para adelante musicalmente hablando recorro esos lugares hasta que de esa partida de ideas musicales tal vez la mitad lleguen a buen puerto...pero las ideas que no llegan son muy importantes porque muchas veces hacen de escalones previos a esa idea que tiene el peso, brillo, forma y calidad para llevarla al taller de composición.

Y con La Capitana (mi furgoneta llena de 420.000 km y mil historias dentro de ella) regreso a casa con la satisfacción de haber hecho una buena cacería (la única caza que apoyo) de motivos musicales...esas pequeñas ideas a veces rítmicas, a veces melódicas, a veces armónicas, a veces tan abstractas que penden del hilo de una telaraña para poder plasmarlas...y siempre con una idea clara de qué puedo hacer con ellas. 

Así acostumbro a realizar esa fase del trabajo de composición tan importante antes de pasar horas entre las cuatro paredes del tallercito de composición. Ideas frescas!