Ramón Velasco

Hermana AguaDavid Álvarez Compositor Artesano
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HERMANA AGUA. Por Ramón Velasco.

Paseando a orillas del río una nutria paso a mi lado, entró al agua y luego se encaramó en una roca saliente. Volvió al agua y se acercó lentamente; apenas a dos metros se fijó en mí, nos miramos a los ojos y no sé cuánto tiempo pasó; algo maravilloso sucedió, me introdujo en su maravilloso espacio sagrado y feliz me llevó ante una inmensa presencia, bellísima, inteligente y bondadosa, un ser con profundos conocimientos que me habló así: 

Yo Soy el Agua del Planeta y he sido invitada a trasmitirte este mensaje. Soy el agua de ríos, mares y torrentes, de glaciares, lagos e ibones. Agua de las fuentes, embalses y pozos. Estoy en los geiseres y manantiales, también en los charquitos pasajeros y fosas más profundas del océano, soy el agua de los deltas y los estuarios. Soy la humedad del suelo, el rocío, la nube; soy niebla, nieve, granizo y escarcha y en realidad soy una sola, con muchas presentaciones y en millones de seres y lugares. 

Yo Soy uno de los elementos que dinamizan la vida, junto con mis hermanos fuego, aire, tierra y éter. Para Tales de Mileto el origen de la vida se encontraba en el agua. En mi seno se desenvuelven las ondinas y nereidas, con las que puedes trabajar para purificarte. Tengo una fluidez vivificante y por eso el bautismo se hace en mi elemento, la pureza se me asocia y me llaman disolvente universal. Francisco me llamaba “hermana agua”. 

Te voy a declarar algunas hermosas obras del Dios vivo. Esta preciosa joya de planeta que nos acoge se ve azul desde el espacio por mi presencia. Colaboro con el Sol para ofrecer el maravilloso arcoíris y disfruto en la bendita hora en la que me evapora. Albergo millones de criaturas, y no sólo con aletas, incluso algunas con alas se desplazan en mi interior. Así contribuyo a la divina abundancia de la que nos habló el Maestro Desoto. 

Lo que precisamente hace tan particular a este planeta es como los hermanos elementos nos hemos combinado en modo genuino siguiendo el plan del Divino Hacedor. ¡No permitas que se pierda esta dinámica de vida que Dios ha creado para que la disfrutes!

Si percibieras mis movimientos dentro de los mares te maravillarías, si conocieras a que profundidades llego te sorprenderías y ¡si supieras de dónde vengo!  Fíjate con que fuerza he llegado a veces que, para que el Ganges no hiciera daño en su descenso a la Tierra, en la India se dice que nada menos que Shiva ofreció su cabeza para amortiguar el impacto.

Estoy en tu vida, me bebes, te bañas, te duchas. Estoy para purificarte, relajarte, contentarte y hacerte feliz. Cuando navegas, mi superficie te proporciona ese goce para que te sientas poderoso avanzando con rumbo fijo, abriendo estelas, surcando mares, cruzando ríos. En casa lavas a tus niños, limpias la loza, friegas suelos, cocinas conmigo y estoy hasta en tu sopa, me represas en los embalses para darte riego y energía.

Todo esto ocurre en la Tierra. A la vez en el cielo estrellado de Urania los astros danzan en la armonía universal que yo conozco desde el principio de los tiempos y la bailo con el ritmo de las mareas; deléitate en el sonido de mis olas, medita a orillas del torrente. 

Tú me utilizas y me adapto con todo mi amor, pero necesito algo de ti. Que me ames, que me disfrutes, que me protejas. Pues ya ves, que siendo un bien esencial, maltratada estoy como gran parte de nuestro hogar común.

No consientas que me ensucien, no dejes que hagan más explosiones nucleares en el interior de mis océanos, quita esas islas de plástico en medio de mis mares, no toleres que sequen mis grandes lagos y se extingan especies del río por dejadez, no más urbanizaciones en mis orillas, que después se llevan vidas humanas en las inundaciones.

Que se acabe la espantosa matanza de ballenas y la muerte lenta de miles de criaturas tras los vertidos de los petroleros. Este mundo necesita del principio equilibrante; una cantidad de agua sólida es necesaria. Que cese el ritmo del cambio climático, pues si no, se derretirán los polos y los glaciares y millones de personas se quedarán sin hogar.

Existe un doble reto: la sequía en algunas áreas y la falta de agua potable en otras, por las malas condiciones para consumo, por eso no permitas ningún tipo de contaminación.

Y te preguntas ¿cómo puedo colaborar yo para solucionar todo esto?  Recuerda el sagrado Ramayana “Hubo un tiempo en que el hombre cumplía las leyes y las lluvias caían a su tiempo”. Haz lo correcto en todo momento y en todo lugar y serás parte de la solución.

Si quieres comprenderme reflexiona en la enseñanza del artista marcial “Sé agua” o de Lao Tse cuando proclamó: “La bondad suprema es como el agua, que todo lo nutre sin pretenderlo”. Piensa con pureza y estaré contigo. En mi sentido más trascendente recuerda lo que le dijo el amor de los amores a la samaritana. “El que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que será en él una fuente para vida eterna”.

Soy el agua del planeta y al igual que en océanos y ríos también estoy en ti. Tú tienes también ciclos físicos, energéticos, emocionales, mentales y lo notas; no siempre estás igual y en eso influye mucho mi movimiento en tu interior, que se relaciona con tu sistema endocrino pues en tu microcosmos persiste la danza de la que antes te hablé.

Cuando bebas, si estuve retenida en cualquier recipiente estanco, pásame de un vaso a otro, muéveme, que el contacto con el aire hará recuperar el prana que te será beneficioso. Bébeme con conciencia, ten pensamientos positivos y puedes finalizar tus decretos y afirmaciones bebiendo un sorbo y sintiendo que se hacen realidad así en tu interior.

Cuando te duches o bañes invoca al Señor del Universo para que te purifique y pídele protección para los tuyos y para toda la humanidad. La observación del HADO, con el analizador de resonancia magnética muestra que el agua cristalizada se ve influida por diversos factores. Masaru Emoto lo comprobó mediante mantras, meditaciones, oraciones y pensamientos positivos. ¿Sabes que eres cocreador?, ¡usa tu poder para el bien común!

Si te conmueve lo que te digo es porque algo afín vibra en tu interior y por ello te felicito, pero aún queda mucho por hacer. Da agua al sediento, escucha el dolor del que no tiene para comer y agua de mala calidad para beber. Cuida las criaturas de los ríos y mares.

Me encanta que bailes, cantes y disfrutes en mi entorno y que me recuerdes en tus canciones o me incluyas en tus poemas como Manrique, Arantes o el pobrecillo de Asís.

Hijo mío, mi mensaje para la humanidad en síntesis es éste: “Cuídame y te cuidaré, cuídate y te cuidaré”. Te envuelvo en mi abrazo refrescante que te acompañará siempre que trates todas las formas de vida con respeto y pienses en mí con amistad y cariño.

Agradecí la entrevista y nos despedimos con una profunda reverencia. Aquella nutria juguetona me volvió a traer a la tercera dimensión. Me quedé reflexionando: ¡cuánta sabiduría y cuanto por hacer! Desde aquel día veo la vida con otra perspectiva, he comenzado varias acciones ambientales y por supuesto anhelo volver a las orillas del río.