Día 13 en las escaleras. Ensayo en el tercer movimiento de La Catedral

El alma corría porque tenía que correr.

No sé qué me sucede últimamente con el inmenso repertorio que hay para guitarra. Realmente ya hace muchos años que me siento compositor pues es a lo que más tiempo dedico. Pero, hay algo en el oficio de ser compositor que me ha hecho amar más el resto de oficios como el de intérprete o el de profesor.


Me imagino que no es así siempre, pero a mi me está sucediendo así.


Es como si pudiera entender la música hasta el punto que me da la sensación que puedo escuchar palabras, ver imágenes, imaginar historias...y todo eso mientras toco. Y no...no estoy loco! (o no lo suficiente!). Qué enorme sensación tocar las piezas cuando ya no hay que pensar demasiado en las notas, ni en la técnica, ni en otros factores que pertenecen a la fase de estudio.


Bueno, no me enrollo más. Aquí te dejo un ensayo en las escaleras de mi casa disfrutando del tercer movimiento de esta obra maestra de Agustín Barrios, La Catedral.

El alma corría porque tenía que correr,

porque había descubierto lo que tenía que hacer.

porque su mente y su creatividad creaba caminos

porque sus emociones se asemejaban

a los efectos de los aromas de los inciensos.

porque con los años esperaba la comodidad

pero no encontró un enemigo más terrible...así que su alma corría

porque tenía que correr.

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