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RESEÑAS

El pasado otoño conocí a David Álvarez, conocido como Compositor Artesano, durante la presentación en Madrid de la última novela de Jesús Sánchez Adalid, Los baños del pozo azul. No conocía el trabajo de este músico, sobre todo componiendo músicas enlazadas con novelas, principalmente de género histórico. Entonces quedé con él de charlar sobre sus trabajos en este campo y hoy, arrancando el 2019, aprovechamos esta ocasión. ¿No os produce curiosidad este músico que convierte sensaciones literarias en música? Vamos a conocerle un poco más…

 

https://blogs.20minutos.es/xx-siglos/2019/01/05/compositor-artesano-la-musica-puede-ayudar-muchisimo-a-la-magia-que-ya-de-por-si-tiene-un-libro/

Jose Calvo Poyato

Vuelos Sobre el Espía del Rey

En la parroquia de San José de Mérida, de la mano de Jesús Sánchez Adalid, viví una experiencia única. Oí cuatro composiciones dedicadas a mi novela "El espía del Rey", dirigidas a algunos de sus más importantes protagonistas: Jorge Juan, Claudia, Solano y Mora, así como a la propia obra en su conjunto. Fueron momentos mágicos los que me proporcionó la batuta de su autor, David Álvarez y el buen hacer de los músicos del grupo AliaMundi. Fue como transportarnos desde nuestro tiempo al ambiente del siglo XVIII y a alguno de los personajes que desfilan por las páginas de mi novela. Algo maravilloso. Sutil en unos momentos y contundente en otros, como corresponde a sus perfiles. La música fluía y nos transportaba con sus acordes, en medio del silencio. Impresionaban al auditorio y al autor lo emocionaban. Fue uno de esos momentos mágicos que pocas veces se tiene oportunidad de vivir.

 

"Jorge Juan", "Claudia", "El espía del Rey" y "Mora y Solano" son piezas armoniosas que responden a un tiempo y a unos personajes en las que se dan la mano la creatividad musical y la literaria.

 

Mi agradecimiento a David Álvarez y al grupo AliaMundi por haber creado e interpretado unas composiciones que me trasladaron, con la magia de su música, al tiempo que yo había querido reflejar en las páginas de mi novela.

María José Pérez Carmelitas Descalzas de Puçol

sobre Teresa de Ávila, mujer de nuestro tiempo

Es una alegría presentar este trabajo de David Álvarez. La música que aquí nos ofrece constituye su peculiar homenaje musical a una mujer, a una monja del siglo XVI, pero que sigue siendo de permanente actualidad, y en ese sentido, podemos considerarla contemporánea nuestra, mujer de nuestro tiempo. Ella supo conectar como pocos autores lo han hecho, con esa hondura interior que nos habita. Mujer atrevida, hablaba en un tiempo en el que las mujeres no tenían voz, y lo hacía basada en su propia experiencia, para “engolosinar” a otros de los bienes que ella había alcanzado e invitarnos a ponernos en marcha hacia el propio castillo interior. David sugiere todo eso y más con el lenguaje de su música, en el que mezcla admirablemente los instrumentos antiguos como el laúd renacentista, la viola de gamba o la vihuela de arco, con instrumentos propios de la orquesta sinfónica.

La melodía que escuchamos, de algún modo, es capaz de traer a nuestro hoy la fuerza y el genio de Teresa de Jesús, y ofrecérnosla viva y palpitante, mujer de nuestro tiempo.

Teresa, de la rueca a la pluma

María José Pérez

Carmelitas Descalzas de Puçol (Valencia)

Jesus Sánchez Adalid

Escritor

Como auténtico artesano de la música, David Álvarez Bueno, resulta sorprendentemente versátil como compositor. Para mí, su música supuso una verdadera revelación. Posicionándose en un terreno de equidistancia entre la fidelidad a las fuentes y sus inquietudes generacionales, sus composiciones suenan orgánicas y naturales, dotadas de autenticidad y frescura, merced a la incorporación de instrumentos antiguos y sones de genuino sabor histórico. 

Siempre he dicho que David Álvarez sería un compositor ideal de bandas sonoras para películas, documentales o series de televisión. En ese campo le veo un gran futuro. Componer específicamente una partitura para cine, a fin de crear sentimientos y acentuar atmósferas, es siempre una labor que exige sensibilidad y talento. Acoplar la música a las imágenes requiere una capacidad muy especial por parte del creador, para interiorizar las emociones que el guionista pretende provocar en determinados momentos del argumento ideado.

Cuando  escuché por primera vez la composición que David Álvarez y AliaMundi habían preparado para la presentación de mi novela Alcazaba, me di cuenta enseguida de que aquella música resultaba una gran aliada para la lectura de la obra. 

Este tipo de composiciones y trabajos presentados por AliaMundi pueden tener muchas finalidades. Pero, de manera extraordinaria, pueden contribuir a engrandecer la intencionalidad narrativa, ayudando a situarse en parte del desarrollo de la acción; regenerando la intensidad emotiva, acrecentando los sentimientos; pero también, aportando visión   estructural: organización imaginativa,  visualización mental de las escenas; las separa, las une, marca el inicio o el fin… Una maravilla de gran provecho para cualquier creador.

Oscar López Plaza

Compositor

Tuve la suerte de entrar en contacto con David Álvarez colaborando en la composición del musical "Oniria".
Durante este tiempo he tenido la oportunidad de conocer a un creador de gran amabilidad y gran talento musical. Sus orquestaciones demuestran un profundo conocimiento del manejo de la paleta instrumental y sus composiciones tienen tanta emotividad como dominio técnico. 
Sin duda David es un compositor dotado de gran talento, gran capacidad de comunicación expresiva y un trato humano excepcional

Clara Villavieja

Pintora

Admiro a David Álvarez por muchas cosas, entre otras, por su constancia y sentimiento en su crear diario. Todo lo que tiene de grande lo tiene de artista y de profesional.

Recuerdo aquella mañana que vino a casa y se encerró en un salón con mis trece pinturas dedicadas al poeta Rafael de León. Estuvo allí metido, como un psicólogo analizando a sus pacientes y después de algunas horas, salió de su encierro con una gran sonrisa en su rostro, anunciándome que había sido un tiempo muy productivo.

Al mes volví a verle. Venía con un presente en sus manos y me lo entregó. Era un libro CD. Le había puesto música a todas mis obras. Yo sabía que David todo lo que hace lo hace muy bien y que pone su alma siempre en ello. Pero aquel trabajo era exquisito... Sus notas me hablaban de los personajes de cada cuadro, me transportaban a su mundo. Si una melodía era buena, la siguiente era mejor. Me dejó boquiabierta. No sólo le había puesto música a un lienzo, sino que les había dado vida. Así lo sentí. 

Siempre recordaré tus palabras David: “ Captar la esencia de una manifestación artística y transformarla en materia sonora, es un oficio que abre exponencialmente las posibilidades creativas”.

Gracias Maestro, por tu trabajo y tu amistad.

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